El precio lo pongo yo

    Claro que todas las cosas tienen un precio, lo que no sabe mucha gente, o no lo quiere reconocer, es que además todo tiene consecuencias.

    El precio se lo pongo yo, las consecuencias… las consecuencias te las da la vida.

    Muchos lo saben: saben que yo les puedo conseguir lo que quieran. Como aquella zorra: necesitaba matar a su marido, “pero que parezca un accidente”, ideó el plan perfecto: haría parecer  que el pobre hombre se había suicidado. Sólo faltaba un pequeño detalle: ella no sabía hacer un nudo de soga. Me llamó:

    – Tío, me tienes que hacer un favor. – dijo por teléfono.- Tú sabes de todo y si no, sabes cómo hacerlo.

    -Sí, dime- contesté.

    -Necesito que me hagas un nudo.

    -¿Un nudo?

    -Sí, un nudo para una soga, como para ahorcar a alguien…-dijo casi llorando.

    -Ok, pero sabes que todo tiene un precio.- le dije. No suelo hablarles de las consecuencias a mis “clientes”, no podría, no las controlo.

    Vino a mi casa en un par de horas, y en ese tiempo ya era el mayor experto del mundo en nudos de soga. El precio: una mamada.

    Me miró con asco mientras me bajaba la cremallera y mi polla erecta señalaba hacia su boca.

    -¿Quieres el nudo?- le pregunté.- Yo lo veo un precio justo.

    Accedió, me corrí sobre su cara, su pelo. Cuando acabó le dí un beso en la frente y su nudo.

    Ese mismo día me llamó otra amiga, también quería un nudo… A ésta le dije de quedar en el aeropuerto. Nunca me la habian comido en el baño de un aeropuerto, me daba mucho morbo. Soy una persona justa: el precio sería el mismo.

    Justo antes de entrar al baño mi otra amiga me mandó un mail, tenía todo preparado: marido narcotizado y su cuello decorado con un precioso nudo.

    No fue hasta la noche cuando me enteré, por un amigo común, de que el plan perfecto había salido mal. La consecuencia: el marido hijo de puta con una ligera brecha en la cabeza y ella con el espinazo roto, tetrapléjica… No me preguntéis cómo. Son las consecuencias.

    Desde pequeño me dí cuenta de que tenía esta habilidad: pedidme cualquier cosa, yo os la puedo conseguir, pero me lo cobro y no les hablo de las consecuencias.

    La primera vez fue en el instituto: la mejor alumna de clase necesitaba sacar un sobresaliente para ir a una convención en Francia de no sé qué hostias, le hacía mucha ilusión. Muy buena estudiante pero muy insegura. Me pidió que le consiguiera las preguntas del examen. Todo se puede conseguir si conoces a las personas adecuadas. Mi precio: verle las tetas. Las consecuencias: a la convención le acompañó nuestro tutor, éste cautivado por los encantos de mi compañera con ayuda del alcohol la violó. La pobre chica abandonó los estudios, la depresión se apoderó de ella y con ella las ganas de no vivir: se suicidó a los pocos meses.

    Así empezó mi gran historia como conseguidor, mi fama se fue extendiendo: una cantante con talento pero sin contactos, se los conseguí. Precio: el mejor polvo que he echado en mi vida. Consecuencias: tras triunfar con su primer disco llegaron los conciertos, una estructura mal montada, un poco de viento y ahí acabó su exitosa pero breve carrera. Un cadáver bonito sin duda.

    Pensad en todas esas personas famosas de las que se habla que han muerto antes de tiempo: deportistas, cantantes, actores, periodistas… Todas me han pedido algo, todas han pagado mis honorarios: mamadas, pajas, sodomizaciones… y todas han tenido sus consecuencias: accidentes de tráfico, sobredosis, accidentes caseros…

    He de reconocer que me gusta poner el precio, pero con lo que más disfruto es con ver las consecuencias: la vida es una puta muy creativa, nunca sabes como les va a sorprender.

    Soy justo, la vida es justa. Muchas veces me niego a hacer favores a algunas personas, no se merecen las consecuencias. Si no te hago un favor es porque te aprecio, de verdad, no te lo tomes a mal…

* * * * *

“Dos muertos hallados en extrañas circunstancias ”

Redacción Local | Madrid | 14 de Junio de 2014.

    J. F., varón de 32 años y M. A., mujer de 43, fueron encontrados por la asistenta del primero en su casa. Esta a acudir a realizar la limpieza semanal encontró los dos cuerpos desnudos y ahorcados. La policía investiga si se trata de un juego sexual llevado hasta las últimas consecuencias, aunque no descarta otras líneas de investigación.

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